Regnum Christi International

Martes 5 de noviembre de 2024 – «¿Me invitaría Jesús al banquete?»

¿Me invitaría Jesús al banquete?

Rubén Tornero, LC

In the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit.
Amen.

Christ, our King.
Thy Kingdom come!

Preparatory prayer (to put me in the presence of God)

Jesús, gracias por este momento de intimidad que me regalas. Quieres estar conmigo, hablarme y transformar mi corazón con el fuego de tu amor. Aquí estoy. Haz de mí lo que quieras. Confío en que Tú solamente quieres lo mejor para mí y todo lo que haces o permites en mi vida, tarde o temprano será para mi bien. Creo que Tú puedes colmar mi corazón de felicidad, dándome una plenitud que ninguno me puede dar. Gracias, Jesús. Sé que me amas, enséñame a amarte cada día más. Amén.

Gospel of the day (to guide your meditation)
Del santo Evangelio según san Lucas 14, 15-24

En aquel tiempo, uno de los que estaban sentados a la mesa con Jesús le dijo: “Dichoso aquel que participe en el banquete del Reino de Dios”. Entonces Jesús le dijo: “Un hombre preparó un gran banquete y convidó a muchas personas. Cuando llegó la hora del banquete, mandó un criado suyo a avisarles a los invitados que vinieran, porque ya todo estaba listo. Pero todos, sin excepción, comenzaron a disculparse. Uno le dijo: ‘Compré un terreno y necesito ir a verlo; te ruego que me disculpes’. Otro le dijo: ‘Compré cinco yuntas de bueyes y voy a probarlas; te ruego que me disculpes’. Y otro más le dijo: ‘Acabo de casarme y por eso no puedo ir’. Volvió el criado y le contó todo al amo. Entonces el señor se enojó y le dijo al criado: ‘Sal corriendo a las plazas y a las calles de la ciudad y trae a mi casa a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a los cojos’. Cuando regresó el criado, le dijo: ‘Señor, hice lo que ordenaste, y todavía hay lugar’. Entonces el amo respondió: ‘Sal a los caminos y a las veredas; insísteles a todos para que vengan y se llene mi casa. Yo les aseguro que ninguno de los primeros invitados participará de mi banquete'”.

Word of the Lord

Meditate on what God tells you in the Gospel

Hoy, Jesús, me hablas del cielo poniéndome como ejemplo un banquete. Me haces ver que el anfitrión tenía una lista de invitados. Seguramente eran personas queridas, amigos con los que quería compartir su alegría… y los invitados no llegaron. Tenían cosas más importantes que hacer. Ninguno de ellos dijo que no iba porque odiaba al anfitrión. No. Solamente que en su lista de prioridades estaban primero sus cosas, sus intereses y gustos antes que la invitación de su amigo.

¡Tantas veces a mí me sucede lo mismo, Jesús! Tú has preparado desde toda la eternidad el banquete de la Eucaristía. Me has llamado a la vida y a la fe con el ardiente deseo que compartiera la alegría de recibirte en mi corazón… y yo, en vez de morir de agradecimiento al tener la oportunidad de hospedar en mi corazón al creador de los océanos y de las montañas, tantas veces he preferido posponerlo porque “sólo voy a misa cuando me nace” o porque “no tengo tiempo”. Perdóname, Jesús, porque en muchas ocasiones he preferido las criaturas de Dios -buenas, sí, pero al fin y al cabo sólo criaturas – al Dios de las criaturas; porque he tenido tiempo para todo menos para el creador del tiempo; porque te he dicho con los labios que te quiero, pero luego te he olvidado de mi lista de prioridades. Perdóname, Jesús. Tú sabes que mi amor es muy pequeño y limitado. Dame la gracia de aprender a valorar el don de ser llamado a compartir tu mesa. No dejes que la rutina envuelva el misterio más grande: el de tu cuerpo y tu sangre dados a mí por puro amor.

«Para poder participar se necesita estar preparado, despierto y comprometido con el servicio a los demás, con la tranquilizadora perspectiva de que “desde allí” no seremos nosotros los que sirvamos a Dios, sino que será Él mismo quien nos acoja en su mesa. Pensándolo bien, esto ocurre ya cada vez que encontramos al Señor en la oración, o también sirviendo a los pobres, y sobre todo en la Eucaristía, donde Él prepara un banquete para nutrirnos de su Palabra y de su Cuerpo».
(Homilía de S.S. Francisco, 7 de agosto de 2016).

Dialogue with Christ

This is the most important part of your prayer, prepare yourself to talk with much love with the One who loves you.

Purpose

Propose a personal one. The one that involves the most love in response to the Beloved... or, if you believe that this is what God is asking of you, live what is suggested below.

Buscaré asistir a Misa, el Banquete de los banquetes.

Farewell

Christ, our King!
Thy Kingdom come!

Most prudent Virgin, Mary, Mother of the Church.
Pray for us.

In the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit.
Amen.

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