Balam Loza, LC
In the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit.
Amen.
Christ, our King.
Thy Kingdom come!
Preparatory prayer (to put me in the presence of God)
Hoy, Jesús, te agradezco cuánto amor me has tenido. Al igual que san Pedro, veo mi pobre barca, mis pobres redes y me doy cuenta que Tú me has mirado y me has amado. Me ha llamado a estar contigo y me has dicho «amigo». No tengo mucho que pueda ofrecerte. Pero te doy todo lo que soy. Haz de mí lo que quieras. Señor, tuyo soy, para ti nací, qué quieres de mí.
Gospel of the day (to guide your meditation)
Del santo Evangelio según san Lucas 19, 11-28
En aquel tiempo, como ya se acercaba Jesús a Jerusalén y la gente pensaba que el Reino de Dios iba a manifestarse de un momento a otro, Él les dijo esta parábola: “Había un hombre de la nobleza que se fue a un país lejano para ser nombrado rey y volver como tal. Antes de irse, mandó llamar a diez empleados suyos, les entregó una moneda de mucho valor a cada uno y les dijo: ‘Inviertan este dinero mientras regreso’. Pero sus compatriotas lo aborrecían y enviaron detrás de él a unos delegados que dijeran: ‘No queremos que éste sea nuestro rey’. Pero fue nombrado rey, y cuando regresó a su país, mandó llamar a los empleados a quienes había entregado el dinero, para saber cuánto había ganado cada uno. Se presentó el primero y le dijo: ‘Señor, tu moneda ha producido otras diez monedas’. Él le contestó: ‘Muy bien. Eres un buen empleado. Puesto que has sido fiel en una cosa pequeña, serás gobernador de diez ciudades’. Se presentó el segundo y le dijo: ‘Señor, tu moneda ha producido otras cinco monedas’. Y el señor le respondió: ‘Tú serás gobernador de cinco ciudades’. Se presentó el tercero y le dijo: ‘Señor, aquí está tu moneda. La he tenido guardada en un pañuelo, pues te tuve miedo, porque eres un hombre exigente, que reclama lo que no ha invertido y cosecha lo que no ha sembrado’. El señor le contestó: ‘Eres un mal empleado. Por tu propia boca te condeno. Tú sabías que yo soy un hombre exigente, que reclamo lo que no he invertido y que cosecho lo que no he sembrado, ¿por qué, pues, no pusiste mi dinero en el banco para que yo, al volver, lo hubiera recobrado con intereses?’. Después les dijo a los presentes: ‘Quítenle a éste la moneda y dénsela al que tiene diez’. Le respondieron: ‘Señor, ya tiene diez monedas’. Él les dijo: ‘Les aseguro que a todo el que tenga se le dará con abundancia, y al que no tenga, aun lo que tiene se le quitará. En cuanto a mis enemigos, que no querían tenerme como rey, tráiganlos aquí y mátenlos en mi presencia’”. Dicho esto, Jesús prosiguió su camino hacia Jerusalén al frente de sus discípulos.
Word of the Lord.
Meditate on what God tells you in the Gospel
A veces puede pasar que al vernos podemos centrarnos en los defectos, que si soy así y no me gusta, que no puedo con tal o cual defecto, que tengo pocas cualidades. Sin embargo, si vemos mejor el panorama nos podremos dar cuenta de que esos defectos a veces pueden ocultar un gran regalo. En esos defectos encontramos la posibilidad de ser ayudados. Cuando no podemos solos es cuando podemos decirle al Señor: ¡No puedo más, ayúdame!
El Señor ha puesto en nuestras manos un tesoro maravilloso. ¡Qué regalo tener la fe! ¡Qué tesoro maravilloso saber que Jesús está en nuestros corazones! y como dice san Pablo: «Llevamos un tesoro en vasijas de barro, para que se conozca que un poder tan extraordinario no puede venir de nosotros sino de Dios». (2 Cor. 4, 7).
Y entonces, ¿cómo podemos hacer fructificar este tesoro? Pues en primer lugar reconociendo sí nuestros límites, pero también reconociendo que el Señor nos ha visto y nos ha dado una misión muy concreta. No podemos ocultar el don de la fe, ni al mismo Cristo en una devoción de las puertas de mi casa para dentro. Al contrario, la fe y la amistad con Cristo la debemos cultivar día a día. Tal vez este tesoro es muy pobre, como aquel a quien le dieron un talento, pero si lo trabajamos día a día irá creciendo.
Y así como una planta crece con el tiempo, con el sol y con el frío, así nuestra fe y nuestra amistad con Jesús, crecerá estando con Él. Pasar el tiempo con Jesús a veces no será fácil y tendremos que luchar con el cansancio, pero quien persevera alcanza. Y así, cuando al final de la vida el Rey nos llame, estaremos listos para rendir cuentas del tesoro encomendado.
«En un auténtico examen de conciencia: ¿tengo memoria de las maravillas que el Señor hizo en mi vida? ¿Tengo memoria de los dones de Dios? ¿Soy capaz de abrir el corazón a los profetas, es decir a quien me dice: “esto no funciona, deber ir por ahí, sigue adelante, arriesga”, como hacen los profetas? ¿Estoy abierto a ello o tengo miedo y prefiero encerrarme en la jaula de la ley? ¿Tengo esperanza en las promesas de Dios, como la tuvo nuestro padre Abrahán, que salió de su tierra sin saber a dónde dirigirse, sólo porque confiaba en Dios?».
(Homilía de S.S. Francisco,30 de mayo de 2016, en santa Marta).
Dialogue with Christ
This is the most important part of your prayer, prepare yourself to talk with much love with the One who loves you.
Purpose
Propose a personal one. The one that involves the most love in response to the Beloved... or, if you believe that this is what God is asking of you, live what is suggested below.
Hoy te ofrezco, Jesús, antes de irme a dormir hacer un rato de oración para examinar cómo cuido del tesoro de mi fe, agradecerte este regalo y proponerme un medio concreto para duplicar los talentos que he recibido.
Farewell
We thank you, Lord, for all your benefits, you who live and reign forever and ever.
Amen.
Christ, our King!
Thy Kingdom come!
Most prudent Virgin, Mary, Mother of the Church.
Pray for us.
In the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit.
Amen.


