Guía práctica para la Hora Eucarística

horasanta6El Movimiento Regnum Christi invita cada semana a sus miembros a participar en la Hora Eucarística (también conocida como Hora Santa), una costumbre muy antigua en la Iglesia, que renueva la oración de Jesús en el huerto de los olivos.

En la Hora Eucarística Jesús sigue invitándonos a acompañarlo un rato, a suplicar al Padre perdón por todos los pecados y a pedir los frutos renovadores de su misericordia infinita. Es lo mínimo que podemos hacer por quien dio su vida por nosotros. Lo demás son sólo excusas comodinas.

Se inicia con la siguiente oración:

Jesucristo: Aquí nos tienes reunidos contigo. Nos sentimos abrumados por el dolor que nuestros pecados y los pecados de los hombres te han causado. Dígnate purificar nuestros corazones. Ven y quédate con nosotros. Enséñanos la verdad de tu Evangelio y la misión de nuestra vida, a fin de que unidos a ti, por la gracia santificante, podamos agradarte en todo y ser apóstoles eficaces de tu Reino entre los hombres.

A continuación,

si la Hora Eucarística se hace en equipo, se reza el rosario y después se procede a la lectura de un pasaje del Evangelio (ver Hora Eucarística). Uno de los participantes debe preparar y leer en voz alta un comentario sobre este pasaje para unir al grupo a Jesucristo, asimilar sus criterios y para sentir con sus sentimientos.

Si la Hora Eucarística se hace individualmente, después del rosario se lee un pasaje del Evangelio y se hace una reflexión o contemplación sobre el mismo. Para que verdaderamente nutra la propia vida, esta reflexión sobre el evangelio debe hacerse en un clima de paz y serenidad, gustando interiormente lo que se lee y estando abierto a las luces que el Espíritu Santo encienda en el corazón.

Se termina con las invocaciones y las letanías.

Invocaciones

Señor, creemos en ti. (tres veces)
Señor, creemos en ti.

Señor, esperamos en ti. (tres veces)
Señor, esperamos en ti.

Señor, te amamos. (tres veces)
Señor, te amamos.

Señor, te adoramos. (tres veces)
Señor, te adoramos.

Señor, te damos gracias. (tres veces)
Señor, te damos gracias.

Jesucristo, creemos que eres el Hijo de Dios vivo. (tres veces)
Jesucristo, creemos que eres el Hijo de Dios vivo.

Jesucristo, creemos que eres el Salvador de los hombres. (tres veces)
Jesucristo, creemos que eres el Salvador de los hombres.

Jesucristo, (tres veces)
Santifícanos.

María, ruega por los miembros del Regnum Christi (tres veces)
María, ruega por los miembros del Regnum Christi

Letanías

Señor, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.

Señor, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, óyenos.
Cristo, óyenos.

Cristo, escúchanos.
Cristo, escúchanos.

Dios, Padre celestial.
Ten piedad de nosotros.

Dios, Hijo redentor del mundo.
Ten piedad de nosotros.

Dios, Espíritu Santo.
Ten piedad de nosotros.

Santísima Trinidad, que eres un solo Dios.
Ten piedad de nosotros.

Santa María.
Ruega por nosotros.

Santa Madre de Dios.
Ruega por nosotros.

Santos apóstoles.
Hacednos apóstoles de Cristo.

Santos apóstoles Pedro y Pablo.
Conservadnos la fe.

Santos evangelistas.
Hacednos predicadores de Cristo.

Santos mártires.
Hacednos testigos de Cristo.

Santos confesores.
Hacednos seguidores fieles de Cristo.

Todos los santos de Dios.
Rogad por nosotros.

Por el misterio de tu encarnación.
Sálvanos, Señor.

Por tu nacimiento.
Sálvanos, Señor.

Por tu bautismo.
Sálvanos, Señor.

Por tu pasión y muerte.
Sálvanos, Señor.

Por tu resurrección.
Sálvanos, Señor.

Por tu admirable ascensión.
Sálvanos, Señor.

Por la venida del Espíritu Santo.
Sálvanos, Señor.

En el día del juicio.
Sálvanos, Señor.

Por la conservación, el florecimiento y la santidad de la Iglesia.
Te rogamos, Señor.

Por el Sumo Pontífice, para que le otorgues gracias de santidad y le asistas con tu Espíritu en el gobierno de la Iglesia.
Te rogamos, Señor.

Por los Obispos, los sacerdotes, los religiosos y los seglares para que sean siempre fieles a la doctrina y a la disciplina de la Iglesia, y vivan adheridos al Vicario de Cristo.
Te rogamos, Señor.

Por los sacerdotes, los religiosos y las almas consagradas, para que fieles a su vocación, sean testimonio de vida cristiana y acrecienten cada día su celo apostólico.
Te rogamos, Señor.

Por los seglares, para que conscientes de su compromiso bautismal, se esfuercen por instaurar el Reino de Cristo en su propio corazón y en los ambientes en los que se desenvuelve su vida familiar y profesional.
Te rogamos, Señor.

Por la unión de todos los cristianos en una sola fe bajo el Vicario de Cristo.
Te rogamos, Señor.

Por la conversión de todos los hombres a la verdad del Evangelio.
Te rogamos, Señor.

Por todos los perseguidos a causa de tu nombre.
Te rogamos, Señor.

Por la defensa de tu Iglesia frente a sus adversarios.
Te rogamos, Señor.

Por la conservación y el florecimiento de la familia cristiana.
Te rogamos, Señor.

Por la formación y la educación cristiana de la juventud.
Te rogamos, Señor.

Por la irradiación del Evangelio sobre los hombres de la ciencia y de la técnica.
Te rogamos, Señor.

Por el incremento del espíritu cristiano en el mundo del trabajo.
Te rogamos, Señor.

Por todos los que gobiernan los pueblos, para que lo hagan con justicia, equidad y respeto a tus derechos.
Te rogamos, Señor.

Por los pobres, los enfermos y cuantos sufren en el cuerpo o en el espíritu.
Te rogamos, Señor.

Por la paz, la tranquilidad y el progreso de los pueblos.
Te rogamos, Señor.

Por la conversión de los pecadores.
Te rogamos, Señor.

Por todos nuestros seres queridos que has llamado ya a tu presencia, para que gocen del descanso eterno.
Te rogamos, Señor.

Por todo el pueblo de Dios.
Te rogamos, Señor.

Señor, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.

Señor, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.

Oremos:
Dios todopoderoso y eterno, que has querido fundar todas las cosas en tu Hijo muy amado, Rey del universo; haz que toda la creación, liberada de la esclavitud del pecado, sirva a tu majestad y te glorifique sin fin. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

En el caso de que la hora eucarística se haya hecho delante del Santísimo solemnemente expuesto, una vez terminadas las letanías se da la bendición con el Santísimo. En caso contrario se termina la Hora Eucarística con la plegaria acostumbrada de despedida: Te damos gracias, Señor,…