El 19 de febrero y en la fase final del Capítulo General de los Legionarios de Cristo, el Papa León XIV recibió en audiencia a los padres capitulares, en un encuentro en el que los invitó a mirar el presente con esperanza y a renovar su entrega al servicio de la Iglesia. La audiencia se vivió como un momento de gracia que confirma y alienta el proceso de renovación emprendido en los últimos años.
Participaron en la audiencia el P. Carlos Gutiérrez, L.C., nuevo director general, junto con su consejo y los padres capitulares. También estuvieron presentes el cardenal Fernando Vérgez, L.C., presidente emérito del Governatorato del Estado de la Ciudad del Vaticano, y Mons. Brian Farrell, L.C., secretario emérito del Dicasterio para la Unidad de los Cristianos.
Al inicio del encuentro, el Santo Padre expresó su alegría por recibir a la Congregación en este momento decisivo del Capítulo General. Subrayó que se trata de «un tiempo de gracia», un momento privilegiado de discernimiento comunitario y de escucha al Espíritu Santo, que sigue guiando la historia y sosteniendo la misión confiada a la congregación, en fidelidad al carisma recibido como don de Dios para toda la Iglesia.
Memoria que impulsa la renovación
El Papa León XIV invitó a los padres capitulares a reconocerse herederos de un carisma que, a través de diversos caminos y expresiones históricas «a veces dolorosas y no exentas de crisis», ha dado origen a la congregación, unida por una misma raíz espiritual y por una pasión apostólica común. Esta memoria compartida, señaló, no mira solo al pasado, sino que impulsa una renovación constante en el presente, fiel al Evangelio.
Durante la audiencia, el P. Carlos Gutiérrez reiteró al Santo Padre el amor y la adhesión de la Legión de Cristo y le obsequió una imagen de la Virgen de los Dolores, patrona de la congregación.
Comunión, identidad y servicio a la Iglesia
El encuentro se sitúa en el contexto del camino de renovación que la Legión de Cristo y el Regnum Christi han recorrido desde 2009 acompañados por la Iglesia. En este marco, el Papa recordó que el carisma es «un don del Espíritu Santo» que cada instituto y cada uno de sus miembros están llamados a encarnar personalmente y en comunidad, en un proceso continuo de profundización de la propia identidad dentro de la Iglesia y de la sociedad.
Este camino — añadió — constituye también una aportación valiosa para la Iglesia en su conjunto y, de modo particular, para la familia espiritual del Regnum Christi.
El Santo Padre se detuvo, además, en tres aspectos esenciales: la autoridad, la vida consagrada y la misión. Destacó que la vida consagrada, llamada a ser experta en comunión, crea espacios donde el Evangelio se traduce en fraternidad concreta. Reconoció que los capitulares han vivido en estos días una experiencia real de comunión entre hermanos de diversas culturas y generaciones, así como entre quienes ejercen responsabilidades de gobierno y quienes sirven cotidianamente en comunidades y misiones.
Testigos de escucha y búsqueda de la voluntad de Dios
El Papa afirmó que la misión de los legionarios consiste en ofrecer un testimonio visible de escucha mutua y de búsqueda conjunta de la voluntad de Dios, tanto en sus comunidades como entre las personas que encuentran en el ejercicio de su misión apostólica.
Al final de la audiencia, impartió la bendición apostólica a los padres capitulares — que extendió a todos los legionarios de Cristo — y saludó personalmente a los participantes.
Para el P. Carlos Gutiérrez, L.C., este encuentro fue «un momento de mucha gracia para la Legión». En la misma línea, el P. Melchior Poisson, L.C., el capitular más joven con 36 años, expresó: «Esta audiencia ha sido un momento de gracia para todos nosotros. El Sucesor de Pedro nos confirma en la fe y nos ayuda a poner a Cristo en el centro de nuestras vidas, a vivir de manera más evangélica y auténtica y a salir al encuentro de las personas que más necesitan experimentar el amor de Cristo».
La audiencia con el Papa León XIV se cuenta entre los momentos más significativos del Capítulo General y anima a la Congregación a continuar el camino de conversión, actualización y servicio evangelizador al que el Señor la llama hoy en la Iglesia.
Imagen de portada: Vatican Media



