En su diálogo con los periodistas, el Papa abordó temas como el conflicto en torno a Irán, la migración, la relación de la Santa Sede con gobiernos autoritarios, la unidad de la Iglesia y la defensa de la vida, subrayando la necesidad de promover el diálogo, respetar la dignidad humana y buscar caminos de paz en el contexto internacional actual.
Un llamado urgente a la paz en medio de tensiones globales
Ante las preguntas sobre el conflicto en torno a Irán y la creciente inestabilidad internacional, el Santo Padre evitó centrarse en escenarios políticos como cambios de régimen, y dirigió la atención hacia lo esencial: la necesidad de una cultura de paz. Subrayó la urgencia de proteger a los inocentes y de respetar el derecho internacional, insistiendo en que la respuesta a los conflictos no puede ser la violencia, sino el diálogo sostenido y responsable entre las partes.
Migración: una cuestión global que interpela a todos
Al abordar el fenómeno migratorio, especialmente en relación con Europa y España, el Papa situó el tema en un horizonte más amplio. Señaló que la migración no puede entenderse sin considerar las causas estructurales que la generan, como la falta de oportunidades en los países de origen. Al mismo tiempo, reconoció el derecho de los Estados a regular sus fronteras, pero insistió en que toda persona debe ser tratada con dignidad, recordando que se trata de seres humanos, no de cifras ni de problemas abstractos.
Relación con regímenes autoritarios: la Santa Sede afirma su diplomacia al servicio de las personas
Interpelado sobre sus encuentros con líderes de países con gobiernos autoritarios, el Papa explicó que la presencia de la Santa Sede responde a una lógica pastoral y diplomática orientada al bien de las personas. Subrayó que, más allá de las interpretaciones externas, existe un trabajo constante — muchas veces discreto — para promover la justicia, atender situaciones humanitarias y favorecer procesos que mejoren las condiciones de vida de los pueblos.
Bendición de parejas del mismo sexo: el Papa llama a la unidad sin reducir la moral a lo sexual
En relación con la bendición de parejas del mismo sexo en Alemania, el Papa León XIV subrayó que la unidad de la Iglesia no puede centrarse únicamente en cuestiones sexuales y llamó a mantener la mirada en Jesucristo como fundamento de la comunión. Al mismo tiempo, recordó que la Santa Sede ya ha expresado su desacuerdo con la bendición formalizada de parejas en situaciones irregulares, precisando una distinción: las bendiciones que la Iglesia ofrece a todas las personas — como al final de la misa o en celebraciones litúrgicas — no equivalen a una bendición específica de la unión de una pareja. En este sentido, reafirmó que la Iglesia acoge a todos, pero distingue entre la acogida de las personas y la aprobación de determinadas situaciones.
Defensa de la vida y rechazo de toda violencia injusta
Finalmente, ante preguntas sobre ejecuciones y violaciones de derechos humanos, el Papa reiteró con claridad la postura de la Iglesia: toda vida humana debe ser respetada. Rechazó tanto la pena de muerte como cualquier acción que atente injustamente contra la vida, reafirmando un principio fundamental de la enseñanza cristiana en el contexto de las tensiones actuales.
Un viaje leído desde la misión
El Papa León XIV subrayó que sus viajes deben entenderse como una misión pastoral y apostólica, centrada en anunciar el Evangelio y encontrarse con el Pueblo de Dios, más allá de lecturas políticas, y orientada a acompañar su fe, su esperanza y sus sufrimientos.
El diálogo con los periodistas permitió vislumbrar una línea clara: la Iglesia busca responder a los desafíos contemporáneos desde el Evangelio, promoviendo la paz, la justicia, la dignidad de cada persona y la comunión eclesial.
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Crédito de la imagen de portada: Vatican Media



