El 4 de febrero de 2026, el Capítulo General de los Legionarios de Cristo eligió al P. Carlos Alberto Gutiérrez López, L.C., como nuevo director general para el período 2026-2032. ¿Quién es el sacerdote llamado a acompañar la vida y la misión de la Congregación en esta nueva etapa? En esta entrevista comparte su historia vocacional, su experiencia pastoral y la visión con la que asume el servicio de autoridad al frente de más de 1.300 sacerdotes y religiosos en formación.
Originario de Hermosillo, Sonora (México), el P. Carlos tiene 51 años; ingresó a la congregación de los Legionarios de Cristo en 1999 y fue ordenado sacerdote en 2009. A lo largo de su ministerio ha servido en Chile, Italia, Colombia, Venezuela y México en tareas pastorales, de formación y de gobierno. Es ingeniero industrial por el Instituto Tecnológico de Monterrey y cuenta con estudios de filosofía y teología en el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum, además de una maestría en psicología por Divine Mercy University. Antes de su elección, se desempeñaba como director territorial del Norte de México, después de haber servido también como superior de comunidad en Bogotá, consejero territorial en Venezuela y como director territorial de Colombia-Venezuela entre 2018 y 2022.
Lo primero que queremos hacer es agradecerle su “sí” a esta misión que Dios pone en sus manos. Con un servicio de la autoridad de este tipo, se da una visibilidad que, en estos primeros días, hace que muchos se pregunten quién es usted. ¿Qué nos puede decir acerca de usted mismo? ¿Cómo se presenta?
Me presento como un sacerdote que busca ser hermano entre hermanos, comprometido a compartir la esperanza y la fe en Jesús. Mi deseo es precisamente seguir siendo eso para todos los legionarios: un simple hermano que brinda apoyo y construye, junto con todos, una Legión y un Regnum Christi más unidos.

Me considero una persona que no sabe trabajar solo; donde me ha tocado trabajar, siempre he buscado hacerlo en equipo, compartiendo la responsabilidad y sumando esfuerzos con otros hermanos y hermanas.
¿Qué significa para usted asumir el servicio de director general en este momento concreto de la historia de la Legión de Cristo?
Es una misión que me apasiona, pero que también me hace guardarle un debido respeto por la grandeza de la encomienda. Cuando percibí que podía ser elegido, mi primer pensamiento fue para Dios, para pedirle a Él que, si resultaba elegido, fuera su instrumento para llevar adelante su Legión adonde Él quisiera.
Lo hice también con la conciencia de que no estaría solo, sino que contaría con el apoyo de todos mis hermanos legionarios. Y es lo que les quiero seguir pidiendo: que me acompañen con su oración y con su entrega generosa todos los días, ahí donde la voluntad de Dios los tenga.
Dentro de mi corazón, cada vez que se ha presentado el miedo o la duda ante una nueva misión, he escuchado con claridad cómo Dios pone en mi corazón este pensamiento: «no pongas trabas a lo que Dios quiere de ti».
Volvamos un poco al inicio de su historia vocacional. ¿Cómo conoce la Legión de Cristo y cómo decide dar su “sí” a Dios en la Legión de Cristo?
Fui miembro del Regnum Christi desde que estaba en la universidad. Estudié ingeniería industrial en el Tecnológico de Monterrey. Siempre me gustó mucho la predicación de los padres legionarios; me llamaba la atención su preparación y formación.

Al terminar mi carrera, después de un breve tiempo de trabajo profesional, decidí ir de colaborador por un año. Me tocó trabajar en Santiago de Chile y fue ahí precisamente donde recibí el llamado.
Durante ese año fui conociendo más a Cristo en la oración y descubriendo más al Regnum Christi y a la Legión, hasta que escuché el llamado a seguirle.
En su experiencia pastoral, ¿cuál ha sido la lección más grande aprendida?
Creo que la lección más fuerte que he aprendido es dejar que Dios sea el protagonista. Cuando he querido meterme yo en medio, las cosas no salen como debieran, y cuando lo he dejado actuar, Él ha hecho sus milagros.
También en otros momentos Dios me ha hecho ver que ser sacerdote es ya la responsabilidad más grande que tengo; el resto de los compromisos son sólo tareas.
Este servicio, como director general, será una gran oportunidad para intentar vivir esa lección todos los días, porque la desproporción entre la misión encomendada y mis capacidades es tal que solo Dios puede llevarla adelante.
¿Qué papel ve usted para los legionarios en el acompañamiento de las familias, de los jóvenes, de las obras educativas y de los apostolados del Regnum Christi en los próximos años?
Durante el Capítulo reflexionamos mucho sobre la misión de la Legión y de cada legionario dentro del Regnum Christi y de sus obras. Estoy seguro de que el Espíritu Santo seguirá inspirando a muchos legionarios para hacer realidad el carisma en su apostolado y en los corazones de tantas personas con las que entramos en contacto.
Estoy convencido de que Dios aprovechó este Capítulo para soplar un viento nuevo en nuestros apostolados, pero de manera especial en la santidad de vida de cada legionario, porque es precisamente desde esa santidad donde Él hará grandes cosas.

En el mundo actual, ¿cómo podemos ser testigos creíbles del Evangelio, especialmente después del camino recorrido de renovación institucional?
Uno de los temas que tratamos en el Capítulo fue la manera en que Dios ha aprovechado nuestra historia para regalarnos una Legión más purificada y en constante conversión.
Creo que tenemos que ser testigos de un Evangelio que llena de esperanza y, por eso, nos lanza a la misión, nos proyecta y nos anima a no quedarnos encerrados.
En este sentido, la audiencia privada que tuvimos con el Santo Padre León XIV fue un don enorme: nos invitó precisamente a tener esa pasión apostólica y a seguir haciendo vida nuestro carisma como un don que Dios dio a la Iglesia.
¿Qué gracia o luz del Espíritu Santo pide para servir al Regnum Christi en este nuevo periodo?
Le pido el regalo de ofrecer mi servicio de autoridad con el amor y la sencillez con que Cristo mismo la ofreció. La sencillez y la prudencia son muy necesarias a la hora de tomar decisiones importantes.
Ha sido elegido director general de la Legión de Cristo. ¿Qué mensaje les envía a los legionarios?
Les agradezco de todo corazón sus oraciones, sus mensajes, sus detalles. Realmente me encantaría poder asegurarle a cada uno que lo siento como mi hermano y que cuenta con mi esfuerzo sincero para ser un instrumento de Dios al servicio de sus legionarios.
¿Qué mensaje desea enviar a la familia del Regnum Christi?
Quiero renovarles mi deseo de seguir trabajando en comunión, como una familia dentro de la Iglesia. Quiero caminar junto con ellos, haciendo cada día más reales el carisma y los valores que nos unen.
En lo personal, siempre me he sentido en familia con los miembros del Regnum Christi y valoro profundamente el apoyo y la unidad que compartimos en nuestra misión en común.
Para mí, el Regnum Christi es el camino que Dios puso en mi vida para conocer más de cerca a Cristo y poderlo seguir como a un amigo, como a El Amigo. El Regnum Christi es la familia que Dios ha pensado regalarme desde siempre y en la que he vivido años muy hermosos, como sacerdote, y a lo largo de toda una vida.
Crédito de la imagen de portada: Legionarios de Cristo



