En un clima de silencio, oración y comunión, legionarios de Cristo, consagradas, laicos consagrados, laicos, familias y jóvenes acompañaron a los 16 diáconos legionarios que serán ordenados sacerdotes, poniendo este momento en manos de Dios y renovando juntos su disponibilidad a la llamada de Cristo en la hora eucarística celebrada en la capilla del Colegio Internacional de los Legionarios de Cristo.
Ante Cristo, fuente de toda vocación
La adoración del RC Gathering comenzó con momentos de silencio y con la disposición interior de ponerse ante Jesús Eucaristía. La exposición del Santísimo y la proclamación del Evangelio introdujeron a los participantes en un espacio de oración personal, marcado por tiempos de silencio y cantos que ayudaron a centrar la mirada en Cristo.

En este marco, los participantes vivieron la vigilia como un momento para dar gracias por la vocación sacerdotal, encomendar a los futuros sacerdotes y reconocer que toda llamada nace de la iniciativa de Dios y se sostiene en la vida de la Iglesia.
La luz que se recibe y se comparte
Uno de los momentos centrales fue la dinámica de la luz. Los diáconos pasaron al frente acompañados por sus padres o familiares, quienes encendieron sus velas tomando la llama del cirio pascual, situado cerca del altar.
El gesto expresó visualmente el origen de toda vocación: Cristo resucitado, luz que no se apaga. Las familias, al transmitir esa luz, hicieron visible su papel en el camino vocacional, como primer ámbito en el que Dios cuida y hace crecer la llamada.
Con las velas encendidas, los diáconos permanecieron en oración, subrayando que el centro de su vida no es una tarea, sino una Persona: Cristo. Posteriormente, compartieron esa luz con los presentes, en un gesto de envío que evocó la dimensión misionera de toda vocación cristiana.

Una oración que abraza a toda la Iglesia
La celebración continuó con unas letanías rezadas en común, en las que se pidió por los futuros sacerdotes, por sus familias, por quienes han sentido la llamada de Dios y por todos los miembros del Regnum Christi.
Las invocaciones reflejaron el deseo de que los nuevos sacerdotes sean configurados con Cristo, sostenidos en la gracia, fieles en la entrega y cercanos a quienes sufren. Al mismo tiempo, la oración incluyó a toda la asamblea, renovando la conciencia de que cada vocación se vive dentro de un pueblo y para su servicio.
Preparar el corazón para la misión
La hora eucarística concluyó con la bendición del Santísimo sacramento y una invitación a vivir este tiempo como preparación interior para las ordenaciones del día siguiente. Más allá del acontecimiento inmediato, el RC Gathering propuso a los participantes una actitud espiritual: detenerse, escuchar y dejar que Dios actúe.
La experiencia de adoración se presentó como un momento de encuentro que impulsa la misión, recordando que la vocación se vive en comunión, la misión se sostiene con fe y el fruto en la vida lo da Dios.
La Iglesia acogerá el 2 de mayo a los nuevos sacerdotes en una celebración que marcará el inicio de su ministerio, sostenido por la oración de toda la comunidad reunida en Roma.

Convivencia en el campus de la Universidad Europea de Roma (UER)
Después de la hora santa, los participantes convivieron en las instalaciones de la Universidad Europea de Roma. Allí, familiares y amigos de los futuros sacerdotes compartieron la cena con otros miembros del Regnum Christi y pudieron conocerse en un ambiente de cercanía. Los padres del diácono Renán Miranda, L.C., expresaron «mucha alegría de vivir estos momentos y de entregar nuevamente a su hijo a Dios, ahora como sacerdote, para que esté siempre con Jesús».
Entre los jóvenes presentes, surgía el deseo de que los futuros sacerdotes mantengan esa cercanía con la juventud, vivan con autenticidad su vocación y transmitan siempre a Jesucristo. También participaron colaboradores del Regnum Christi provenientes de distintas partes del mundo, quienes subrayaban la experiencia de unidad: «estemos en Roma, en Atlanta o en cualquier lugar, el Regnum Christi se vive como una familia».
Durante la convivencia, además, se dispuso una mesa para que los asistentes escribieran una carta a cada uno de los diáconos, quienes la recibirán el 2 de mayo, día de su ordenación sacerdotal.
Fue así como concluyó el RC Gathering 2026, un momento de encuentro, oración y convivencia para pedir por los futuros sacerdotes.
En nuestra página de Instagram podrás ver los momentos de la misa de la mañana, la hora eucarística y el encuentro al final del día. También puedes ver un álbum de Flickr sobre el RC Gathering 2026.



