San Pio X, Papa
Br. Julián Álvarez, L.C.
In the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit. Amen.
Christ, our King, Thy Kingdom come!
Preparatory prayer (to put me in the presence of God)
Señor, gracias por esta nueva oportunidad que tengo de encontrarme de nuevo contigo. Te pido abras mi corazón para que aprenda a verme como Tú me ves y a amarme como Tú me amas.
Gospel of the day (to guide your meditation)
From the holy Gospel according to Matthew 22:34-40
En aquel tiempo, habiéndose enterado los fariseos de que Jesús había dejado callados a los saduceos, se acercaron a él. Uno de ellos, que era doctor de la ley, le preguntó para ponerlo a prueba: “Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la ley?”.
Jesús le respondió: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Éste es el más grande y el primero de los mandamientos. Y el segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. En estos dos mandamientos se fundan toda la ley y los profetas”.
Word of the Lord.
Meditate on what God tells you in the Gospel
De los dos mandamientos más grandes que Jesús nos presenta en el Evangelio de hoy, fijémonos en el segundo: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Imagínate que no tienes un coche, o un aparato electrónico, o lo que sea, y viene alguien con una urgencia y te dice: “Préstame tu coche, me salió una emergencia”, y tú por más que quieras ayudar a esa persona, no puedes, por una sencilla razón: no tienes coche.
¡Eso mismo pasa con el amor! Me llama mucho la atención que Jesús dice que ames a los demás, como te amas a ti. ¿Te amas a ti mismo? ¿Te quieres? ¿Te aceptas tal cual eres? Pues es el paso número uno, amarte a ti para poder amar a los demás. Ante los ojos de Dios eres la persona más preciada del mundo, con todo lo que tú eres; trata de vivir cada día desde esa mirada y verás que cada día aprenderás a amarte más. Y amándote podrás amar a los que están a tu alrededor mejor.
«Eligiendo estas dos Palabras dirigidas por Dios a su pueblo y poniéndolas juntas, Jesús enseñó una vez para siempre que el amor por Dios y el amor por el prójimo son inseparables, es más, se sustentan el uno al otro. Incluso si se colocan en secuencia, son las dos caras de una única moneda: vividos juntos son la verdadera fuerza del creyente, Amar a Dios es vivir de Él y para Él, por aquello que Él es y por lo que Él hace. Y nuestro Dios es donación sin reservas, es perdón sin límites, es relación que promueve y hace crecer. Por eso, amar a Dios quiere decir invertir cada día nuestras energías para ser sus colaboradores en el servicio sin reservas a nuestro prójimo, en buscar perdonar sin límites y en cultivar relaciones de comunión y de fraternidad.»
(Homilía de S.S. Francisco, 4 de noviembre de 2018).
Dialogue with Christ
This is the most important part of your prayer, prepare yourself to talk with much love with the One who loves you.
Purpose
Propose a personal one. The one that involves the most love in response to the Beloved... or, if you believe that this is what God is asking of you, live what is suggested below.
Hoy responderé a estas preguntas:
- ¿Me siento hijo (a) amado (a) por Dios?
- ¿Me amo a mí mismo (a)?
- ¿Amo a los demás?
- ¿Cómo puedo crecer en mi amor por mí y por los demás?
Farewell
We thank You, Lord, for all Your benefits, You who live and reign forever and ever.
Amen.
Christ, our King!
Thy Kingdom come!
Most prudent Virgin, Mary, Mother of the Church.
Pray for us.
In the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit. Amen.


