Javier Castellanos, LC
In the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit.
Amen.
Christ, our King.
Thy Kingdom come!
Preparatory prayer (to put me in the presence of God)
Señor Jesús, permíteme caminar por el mismo camino que Tú recorriste. Que la cruz sea mi bastón, el amor mi meta y la abnegación el signo de mi entrega total a ti y al prójimo. Así sea.
Gospel of the day (to guide your meditation)
Del santo Evangelio según san Lucas 9, 22-25
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día”. Luego, dirigiéndose a la multitud, les dijo: “Si alguno quiere acompañarme, que no se busque a sí mismo, que tome su cruz de cada día y me siga.Pues el que quiera conservar para sí mismo su vida, la perderá; pero el que la pierda por mi causa, ése la encontrará. En efecto, ¿de qué le sirve al hombre ganar todo el mundo, si se pierde a sí mismo o se destruye?”.
Word of the Lord.
Meditate on what God tells you in the Gospel
El Evangelio de hoy tiene una palabra clave: “conmigo”.
Cristo habla abiertamente de padecimientos y desprecios. No niega que Él debe afrontar la muerte y que el destino de sus discípulos no será muy distinto al suyo. Habla de perder la vida y de negarse a uno mismo. Pero si quitamos a Cristo de este centro; si olvidamos que es con Él y por Él, ¿qué sentido tiene todo esto? ¿Cómo se puede comprender una vida de sufrimientos si retiramos la única motivación válida?
“El que quiera seguirme…se venga conmigo…el que pierda su vida por mí”. Este tiempo de Cuaresma no propone más sacrificio sin sentido; nos propone recordar la palabra clave del amor a Cristo. No nos pide una vida “excéntrica”, tal como el mundo a veces la califica; más bien nos pide dejar el centro para Cristo, pues a Él y no a nosotros le corresponde este lugar. Ciertamente, centrar la vida en Cristo exige sacrificios y renuncia. Pero esto sólo tiene sentido si es por amor.
“Conmigo” significa, además, que no estamos solos en este camino. Cristo por amor se unió a nuestra realidad de cruz y sufrimiento. ¡Es Él quien no merecía sufrir! Y en cambio, nos ama tanto que nos ofrece su compañía en nuestra propia cruz. ¿Cómo no agradecer a Cristo este amor tan sublime? ¿Cómo no responderle de la misma manera?
«Con esta actitud de familiaridad con el Señor y no quedarse como cristianos que se conforman con tener una actitud buena con el Señor, pero tú allí y yo aquí. La invitación del Señor está clara y es más atrayente: Somos familia, vosotros sois mi familia si escucháis mi palabra y si la ponéis en práctica. Hay que tener el estilo de quien, con sus problemas, durante el día va en el bus, en el metro e interiormente habla con el Señor o al menos sabe que el Señor lo mira, le es cercano: esta es la familiaridad, es cercanía, es sentirse de la familia de Jesús».
(Homilía de S.S. Francisco, 26 de septiembre de 2017, en santa Marta).
Dialogue with Christ
This is the most important part of your prayer, prepare yourself to talk with much love with the One who loves you.
Purpose
Propose a personal one. The one that involves the most love in response to the Beloved... or, if you believe that this is what God is asking of you, live what is suggested below.
Hoy visitaré una iglesia o capilla para acompañar a Cristo Eucaristía durante un tiempo.
Farewell
We thank you, Lord, for all your benefits, you who live and reign forever and ever.
Amen.
Christ, our King!
Thy Kingdom come!
Most prudent Virgin, Mary, Mother of the Church.
Pray for us.
In the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit.
Amen.


