H. Daniel Arroyo, LC
In the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit.
Amen.
Christ, our King.
Thy Kingdom come!
Preparatory prayer (to put me in the presence of God)
Señor, te adoro por todos los beneficios que mes has dado, especialmente por haberme creado hijo tuyo. Permíteme encontrarme contigo durante este momento y dame la gracia que necesito para seguirte. Amén.
Gospel of the day (to guide your meditation)
From the Holy Gospel according to Luke 12, 49-53
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “He venido a prender fuego en el mundo, ¡y ojalá estuviera ya ardiendo! Tengo que pasar por un bautismo, ¡y qué angustia hasta que se cumpla! ¿Pensáis que he venido a traer al mundo paz? No, sino división. En adelante, una familia de cinco estará dividida: tres contra dos y dos contra tres; estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra”.
Word of the Lord.
Meditate on what God tells you in the Gospel
El Señor nos suele sorprender con sus palabras y hoy no es la excepción. En nuestras medidas, el fuego es un elemento al que hay que temerle porque destruye lo que toca. Sin embargo, el fuego del Señor no es destructor.
El fuego del Señor es, primero, purificador. Exponernos a él nos duele porque se lleva una parte de nosotros cada vez que nos toca. Sin embargo, como el fuego separa y limpia los metales, el fuego del Señor nos forja para nuestro bien.
Al fuego de Dios se le puede encontrar en las circunstancias más ordinarias, se reaviva fácilmente y se puede transportar. Sólo hace falta nuestra voluntad para hacerlo.
El fuego no se gasta al compartirlo, se extiende. Así es con Dios, al compartir nuestra experiencia de Él no disminuimos su Reino, lo extendemos. La experiencia de Dios es un fuego que caldea nuestro corazón y nos impulsa a compartirlo a los demás.
«Cada celebración de la eucaristía es un rayo de ese sol sin ocaso que es Jesús resucitado. Participar en la misa, en particular el domingo, significa entrar en la victoria del Resucitado, ser iluminados por su luz, calentados por su calor. A través de la celebración eucarística el Espíritu Santo nos hace partícipes de la vida divina que es capaz de transfigurar todo nuestro ser mortal. Y en su paso de la muerte a la vida, del tiempo a la eternidad, el Señor Jesús nos arrastra también a nosotros con Él para hacer la Pascua. En la misa se hace Pascua. Nosotros, en la misa, estamos con Jesús, muerto y resucitado y Él nos lleva adelante, a la vida eterna. En la misa nos unimos a Él. Es más, Cristo vive en nosotros y nosotros vivimos en Él». (S.S. Francisco, Audiencia general del 22 de noviembre de 2017).
Dialogue with Christ
This is the most important part of your prayer, prepare yourself to talk with much love with the One who loves you.
Purpose
Propose a personal one. The one that involves the most love in response to the Beloved... or, if you believe that this is what God is asking of you, live what is suggested below.
Que hoy mis palabras y mis obras hagan a la gente decir: tiene el fuego de Dios. Porque me expreso con respeto, con caridad, etc.
Farewell
We thank you, Lord, for all your benefits, you who live and reign forever and ever.
Amen.
Christ, our King!
Thy Kingdom come!
Most prudent Virgin, Mary, Mother of the Church.
Pray for us.
In the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit.
Amen.


