H. Francisco J. Posada, L.C.
In the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit. Amen.
Christ, our King, Thy Kingdom come!
Preparatory prayer (to put me in the presence of God)
Señor, que me sepa enviado por Ti para que pueda comunicar tu mensaje. Sé que Tú te haces presente en mi vida en las personas que me rodean, ayúdame a reconocerte para poder agradecerte por todo lo que me das.
Gospel of the day (to guide your meditation)
From the Holy Gospel according to John 13:16-20
At that time, after washing his disciples“ feet, Jesus said to them, "Amen, I say to you, a servant is not greater than his master, nor is the one who is sent greater than the one who sent him. If you understand this and put it into practice, you will be blessed.
I do not say this for all of you, for I know whom I have chosen. But this is in order that the passage of Scripture may be fulfilled, which says: He who shares my bread has betrayed me. I tell you this now, before it happens, so that, when it happens, you will believe that I am.
Truly I say to you, whoever receives the one I send receives me, and whoever receives me receives the one who sent me”.
Word of the Lord.
Meditate on what God tells you in the Gospel
Hay personas que nos conocen de pies a cabeza. Entre ellas está nuestra madre quien nos ama y ve lo bueno que tenemos siempre, nuestro lado positivo. Me viene a la mente cómo una madre lucha para que sus hijos tengan lo mejor; muchas veces ella pasa a segundo plano para que ellos reluzcan más. Sin ella no hubiéramos nacido. Su importancia en nuestras vidas pasa a veces desapercibida, pero siempre debemos recordar cuánto nos ha dado. No ser agradecidos sería como una traición al gran amor que nos tiene y que nunca falla porque nos ama de verdad infinitamente. En cierto sentido todo lo que hacemos tiene la marca de dónde venimos, por ejemplo, con la forma de ser, alguien que no conoce a nuestra familia puede decir «eres igualito a tu papá o me recuerdas mucho a tu madre», de alguna manera se nota de quiénes somos hijos.
Cuánto más les tenemos que agradecer a nuestros padres porque nos han revelado parte del amor de Dios. Él, en su plan personal para nosotros, ha puesto a las personas con las que convivimos, empezando claramente con nuestros padres y así sucesivamente, porque Dios, providencialmente, lleva toda la historia humana que comienza con su creación y termina cuando llegamos a Él para el abrazo eterno con el Padre.
Toda persona en nuestra vida es como un enviado de Dios que misteriosamente nos revela algo de Él o nos ayuda a entendernos mejor. Quien acoge a alguien acoge verdaderamente a Dios porque Dios está en él. Así es como quien está de parte de Dios, se nota que viene de Él y nos acoge como tal. Nuestra vida sirve como una ventana para ver nuestro pasado y saber de dónde venimos, sin que esto nos limite en nuestras circunstancias actuales.
El Evangelio de hoy nos recuerda que todos y cada uno de nosotros somos enviados por Cristo al mundo. Ahí donde nos encontremos, en nuestra situación personal, somos enviados para hacer presente el Reino de Dios. El camino para vivir nuestra verdadera felicidad es el servicio humilde a los demás, así como Cristo nos enseñó en el lavatorio de los pies.
«Es un mandato que nos toca de cerca: yo soy siempre una misión; tú eres siempre una misión; todo bautizado y bautizada es una misión. Quien ama se pone en movimiento, sale de sí mismo, es atraído y atrae, se da al otro y teje relaciones que generan vida. Para el amor de Dios nadie es inútil e insignificante. Cada uno de nosotros es una misión en el mundo porque es fruto del amor de Dios. Aun cuando mi padre y mi madre hubieran traicionado el amor con la mentira, el odio y la infidelidad, Dios nunca renuncia al don de la vida, sino que destina a todos sus hijos, desde siempre, a su vida divina y eterna»
(Mensaje de Bautizados y enviados de SS Francisco, 9 de junio de 2019)
Dialogue with Christ
This is the most important part of your prayer, prepare yourself to talk with much love with the One who loves you.
Purpose
Propose a personal one. The one that involves the most love in response to the Beloved... or, if you believe that this is what God is asking of you, live what is suggested below.
Darle gracias a Dios, o a alguien, por algo que me ha dado, y meditar cómo estoy cumpliendo mi misión de ser su enviado.
Farewell
We thank You, Lord, for all Your benefits, You who live and reign forever and ever.
Amen.
Christ, our King!
Thy Kingdom come!
Most prudent Virgin, Mary, Mother of the Church.
Pray for us.
In the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit. Amen.


