Santa Escolástica, virgen
Br. Jorge Alberto Leaños García, L.C.
In the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit. Amen.
Christ, our King, Thy Kingdom come!
Preparatory prayer (to put me in the presence of God)
Ayúdame, Señor, a nunca olvidar lo mucho que me amas, y que siempre tenga presente lo que has hecho por mí.]
Gospel of the day (to guide your meditation)
From the Holy Gospel according to St. Mark 6, 53-56
En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos terminaron la travesía del lago y tocaron tierra en Genesaret.
Apenas bajaron de la barca la gente los reconoció y de toda aquella región acudían a él, a cualquier parte donde sabían que se encontraba, y le llevaban en camillas a los enfermos.
A dondequiera que llegaba, en los poblados, ciudades o caseríos, la gente le ponía a sus enfermos en la calle y le rogaba que por lo menos los dejara tocar la punta de su manto; y cuantos lo tocaban, quedaban curados.
Word of the Lord.
Meditate on what God tells you in the Gospel
Nuestros deseos nos impulsan a buscar lo que queremos; más aún, nuestros deseos nos muestran que hay algo que necesitamos saciar. Pero, para saciarnos de verdad, necesitamos ir a las raíces, necesitamos buscar con mayor profundidad.
Por esto el hombre está en constante búsqueda. Apenas ve una oportunidad, se lanza a encontrar respuestas. Pero parece que hay una oportunidad que ya no suele ser novedosa. Tenemos preguntas, pero parece que hay una respuesta tan clásica y repetida que ya no causa en nosotros el efecto de la primera impresión. Hoy en día, una inmensa mayoría conoce el nombre de «Jesús». Este nombre tiene tanta fama, tantas historias; parece que es un nombre que se queda en anécdotas que se quedan en el pasado. Solamente oímos que este «Jesús» ha curado tantas enfermedades, oímos que ha solucionado tantos problemas y que ha sido buscado por tantas masas de personas. Oímos tanto de Él y por esto podemos experimentar este nombre como lejano y ajeno a nuestras vidas.
Pero la novedad es que este nombre toca nuestro presente. Toca la raíz de nuestros deseos. El único problema es que esto no parece tan evidente, pues estamos en lo más íntimo de nuestra persona. Él sale al encuentro, Él se acerca a nuestra realidad. Es importante reconocerle, pero no con el nombre que tan indiferentemente se repite, sino con el nombre que transmite una experiencia personal. No hace falta conocer el nombre que tanto se repite, sino que necesitamos reconocer que Él, Jesús, influye en cada una de nuestras vidas y que solo en Él se puede saciar el deseo más profundo y sincero que somos capaces de experimentar.
Jesús es respuesta, cercanía, tranquilidad; no es un sentimiento, no es un conjunto de ideas; simplemente es la persona que puede saciar nuestras necesidades y nuestros deseos más profundos.
«La gente necesitada invoca el nombre de Jesús, que significa Dios salva. Llaman a Dios por su nombre, de modo directo, espontáneo. Llamar por el nombre es signo de confianza, y al Señor le gusta. La fe crece así, con la invocación confiada, presentando a Jesús lo que somos, con el corazón abierto, sin esconder nuestras miserias. Invoquemos con confianza cada día el nombre de Jesús: Dios salva. Repitámoslo: es rezar, decir “Jesús” es rezar. La oración es la puerta de la fe, la oración es la medicina del corazón.»
(Homilía de S.S. Francisco, 13 de octubre de 2019).
Dialogue with Christ
This is the most important part of your prayer, prepare yourself to talk with much love with the One who loves you.
Purpose
Propose a personal one. The one that involves the most love in response to the Beloved... or, if you believe that this is what God is asking of you, live what is suggested below.
Hoy haré una visita al Santísimo y llamaré a Jesús como si fuese la primera vez.
Farewell
We thank You, Lord, for all Your benefits, You who live and reign forever and ever.
Amen.
Christ, our King!
Thy Kingdom come!
Most prudent Virgin, Mary, Mother of the Church.
Pray for us.
In the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit. Amen.


