H. Francisco J. Posada, L.C.
In the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit. Amen.
Christ, our King, Thy Kingdom come!
Preparatory prayer (to put me in the presence of God)
Que cada día pueda entender lo que significa ser cristiano, que pueda hacerlo parte de mi vida porque si no, de nada sirve. Que aprenda a amar y perdonar como tú, Señor.
Gospel of the day (to guide your meditation)
Del santo Evangelio según san Juan 8, 21-30
En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: “Yo me voy y ustedes me buscarán, pero morirán en su pecado. A donde yo voy, ustedes no pueden venir”. Dijeron entonces los judíos: “¿Estará pensando en suicidarse y por eso nos dice: ‘A donde yo voy, ustedes no pueden venir’?”. Pero Jesús añadió: “Ustedes son de aquí abajo y yo soy de allá arriba; ustedes son de este mundo, yo no soy de este mundo. Se lo acabo de decir: morirán en sus pecados, porque si no creen que Yo Soy, morirán en sus pecados”.
Los judíos le preguntaron: “Entonces, ¿quién eres tú?”. Jesús les respondió: “Precisamente eso que les estoy diciendo. Mucho es lo que tengo que decir de ustedes y mucho que condenar. El que me ha enviado es veraz y lo que yo he oído decir a él es lo que digo al mundo”. Ellos no comprendieron que hablaba del Padre.
Jesús prosiguió: “Cuando hayan levantado al Hijo del hombre, entonces conocerán que Yo Soy y que no haga nada por mi cuenta; lo que el Padre me enseñó, eso digo. El que me envió está conmigo y no me ha dejado solo, porque yo hago siempre lo que a él le agrada”. Después de decir estas palabras, muchos creyeron en él.
Word of the Lord.
Meditate on what God tells you in the Gospel
Los ideales de Jesús son hacer el bien en la tierra para que la gente se dé cuenta de la bondad de Dios y así puedan glorificarlo, ser compasivo con el que cae y aprender a amar a los enemigos.
Él los ejemplifica en carne propia con su vida. La gente se preguntaba quién era Él y los que no se quedaban con una respuesta superficial llegaban a saber quién era y creían en Él porque habían hecho el proceso de conocer a Cristo para encontrar sus actitudes más profundas. Vemos cómo Jesús sale al encuentro de los que caen porque, como buen hermano mayor, siente la necesidad de ayudar a los que ve caídos, sin ser duro o condenador, porque su misericordia y perdón no es un «hacer como que no pasó» sino que es un ver en qué se ha fallado, reconocerlo para aceptarlo, y así, poder enmendarse porque todos, quienes más o quienes menos, hemos caído alguna vez.
Cristo sabe que necesitamos de su gracia; la misericordia de Jesús llega a tal punto que ama y perdona a sus propios enemigos. Pero nosotros necesitamos de su gracia porque si alguien nos ha hecho un mal por lo general estamos enojados con el otro; y si este otro no muestra una enmienda de actitud o no nos pide perdón, podemos estar muy heridos, a veces hasta el punto de querer tomar venganza de alguna forma.
Pidámosle al Señor que nos conceda un corazón que sepa perdonar y que comprenda a las personas que, por cualquier motivo, nos hacen el mal, para que podamos pedir por ellos y así logren cambiar.
«Jesús quiere hacer entender que por encima del poder político hay otro mucho más grande que no se obtiene con medios humanos. Él vino a la tierra para ejercer este poder, que es el amor, para dar testimonio de la verdad. Se trata de la verdad divina que, en definitiva, es el mensaje esencial del Evangelio: “Dios es amor” y quiere establecer en el mundo su reino de amor, de justicia y de paz. Este es el Reino del que Jesús es Rey, y que se extiende hasta el final de los tiempos. La historia enseña que los reinos fundados sobre el poder de las armas y sobre la prevaricación son frágiles y antes o después terminan quebrando. Pero el Reino de Dios se fundamenta sobre el amor y se radica en los corazones, ofreciendo a quien lo acoge paz, libertad y plenitud de vida. Todos nosotros queremos paz, queremos libertad, queremos plenitud. ¿Cómo se consigue? Basta con que dejes que el amor de Dios se radique en el corazón y tendrás paz, libertad y tendrás plenitud.» (Homilía de S.S. Francisco, 25 de noviembre de 2018).
Dialogue with Christ
This is the most important part of your prayer, prepare yourself to talk with much love with the One who loves you.
Purpose
Propose a personal one. The one that involves the most love in response to the Beloved... or, if you believe that this is what God is asking of you, live what is suggested below.
Iré a una iglesia y enfrente de una estatua de la Virgen le pediré la gracia de saber perdonar.
Farewell
We thank You, Lord, for all Your benefits, You who live and reign forever and ever.
Amen.
Christ, our King!
Thy Kingdom come!
Most prudent Virgin, Mary, Mother of the Church.
Pray for us.
In the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit. Amen.


