H. Pedro Cadena, LC.
In the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit. Amen.
Christ, our King, Thy Kingdom come!
Preparatory prayer (to put me in the presence of God)
Jesús, aquí me tienes para estar juntos. Tú me conoces, ves mi corazón tal cual es: bello y herido, fuerte pero frágil… Ven y tócalo, Jesús, para que sea más como el tuyo. María, tú que formaste el corazón de Jesús, ven y hazme un poco más como Él.
Gospel of the day (to guide your meditation)
Del santo Evangelio según san Mateo 8, 28-34
En aquel tiempo, cuando Jesús desembarcó en la otra orilla del lago, en tierra de los gadarenos, dos endemoniados salieron de entre los sepulcros y fueron a su encuentro. Eran tan feroces, que nadie se atrevía a pasar por aquel camino. Los endemoniados le gritaron a Jesús: “¿Qué quieres de nosotros, Hijo de Dios? ¿Acaso has venido hasta aquí para atormentarnos antes del tiempo señalado?”.
No lejos de ahí había una numerosa piara de cerdos que estaban comiendo. Los demonios le suplicaron a Jesús: “Si vienes a echarnos fuera, mándanos entrar en esos cerdos”. Él les respondió: “Está bien”.
Entonces los demonios salieron de los hombres, se metieron en los cerdos y toda la piara se precipitó en el lago por un despeñadero y los cerdos se ahogaron.
Los que cuidaban los cerdos huyeron hacia la ciudad a dar parte de todos aquellos acontecimientos y de lo sucedido a los endemoniados. Entonces salió toda la gente de la ciudad al encuentro de Jesús, y al verlo, le suplicaron que se fuera de su territorio.
Word of the Lord.
Meditate on what God tells you in the Gospel
En el Evangelio de hoy, extrañamente, lo podemos hacer. Y no a uno, sino a dos. ¿Cómo? Relee el pasaje de hoy: primero, salen al encuentro de Jesús. Tú, ¿puedes salir hoy a su encuentro? ¿Por qué has dado esa respuesta? Puedes hablar de esto con Jesús.
En segundo lugar, los endemoniados le preguntan a Jesús: «¿Qué quieres de nosotros, Hijo de Dios?» Tú, ¿puedes o quieres hacerle esta pregunta a Jesús? ¿Por qué o por qué no? De nuevo, puedes conversar con Jesús sobre esto. Recuerda: Él no viene a «atormentarte antes del tiempo señalado», sino a liberarte de tu pecado y del mal en tu vida. Él mismo dijo: «He venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia». (Jn 10,10)
«Pensemos en otro padre, el del hijo endemoniado, cuando Jesús respondió: “Todo es posible para el que cree”; el padre, como dice claramente: “Yo creo, pero aumenta mi fe”. La fe en la oración. Rezar con fe, tanto cuando rezamos fuera [de un lugar de culto], como cuando venimos aquí y el Señor está ahí: pero ¿tengo fe o es un hábito? Tengamos cuidado en la oración: no caigamos en el hábito sin la conciencia de que el Señor está ahí, que estoy hablando con el Señor y que Él es capaz de resolver el problema. La primera condición para la verdadera oración es la fe. La segunda condición que el mismo Jesús nos enseña es la perseverancia. Algunos piden pero la gracia no llega: no tienen esta perseverancia, porque en el fondo no la necesitan, o no tienen fe […] Y la tercera cosa que Dios quiere en la oración es la valentía. Alguien puede pensar: ¿se necesita valor para rezar y estar ante el Señor? Se necesita. El coraje de estar ahí pidiendo y yendo adelante, casi, casi—no quiero decir herejía—, pero casi como amenazando al Señor.»
(Homily of H.H. Francis, March 23, 2020).
Dialogue with Christ
This is the most important part of your prayer, prepare yourself to talk with much love with the One who loves you.
Jesús, algo ha pasado en este tiempo de oración. ¿Qué ha sido? Tú sabes si me he sentido consolado o desolado. ¿Por qué me sentí así? Tú también conoces los deseos y los rechazos que se han despertado en mi corazón. Te los presento, los pongo en tus manos. Haz de mí lo que quieras. Ayúdame a colaborar contigo, para que venga tu Reino.
Purpose
Propose a personal one. The one that involves the most love in response to the Beloved... or, if you believe that this is what God is asking of you, live what is suggested below.
Hoy voy a hacer un acto de servicio oculto en mi familia.
Farewell
We thank You, Lord, for all Your benefits, You who live and reign forever and ever.
Amen.
Christ, our King!
Thy Kingdom come!
Most prudent Virgin, Mary, Mother of the Church.
Pray for us.
In the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit. Amen.


