H. Erick Flores, L.C.
In the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit. Amen.
Christ, our King, Thy Kingdom come!
Preparatory prayer (to put me in the presence of God)
Hola Jesús, quiero estar unos minutos junto a Ti. Mi deseo de poseer es muy grande pero sólo Tú llenas mi mente y corazón, pues la experiencia me dice que el mundo externo no apaga mi deseo de plenitud. Renueva mi amor por Ti, abre mis ojos y pon en mí la esperanza para confiarte todo mi ser. Amén.
Gospel of the day (to guide your meditation)
From the Holy Gospel according to St. Matthew 6:1-6. 16-18
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Tengan cuidado de no practicar sus obras de piedad delante de los hombres, para que los vean. De lo contrario, no tendrán recompensa con su Padre celestial. Por lo tanto, cuando des limosna, no lo anuncies con trompeta, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, para que los alaben los hombres. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. En cambio, cuando tú des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.
When you pray, do not be like the hypocrites, who like to pray standing in the synagogues and in the corners of the squares, so that people will see you. I assure you that you have already received your reward. But you, when you go to pray, go into your room, close the door and pray before your Father, who is there in secret; and your Father, who sees the secret, will reward you.
When you fast, do not put on a sad face, like those hypocrites who neglect the appearance of their faces, so that people will notice that they are fasting. I assure you that you have already received your reward. But you, when you fast, put perfume on your head and wash your face, so that people will not know that you are fasting, but your Father, who is in secret; and your Father, who sees the secret, will reward you”.
Word of the Lord.
Meditate on what God tells you in the Gospel
En el Evangelio se muestran dos caminos del hombre, cada camino tiene una finalidad. Por un lado, el camino hacia la gloria del hombre y, por el otro, el camino de la gloria divina. El hombre tiene una experiencia constante del mundo externo, de las sensaciones y de aquello que le llama la atención. El hombre está llamado a trascenderlo, pues tiene un espíritu que lo empuja a la contemplación de las realidades del Reino de Cristo que está presente.
Dos caminos. En el humano me siento visto por el hombre y en el divino siento la mirada de Dios. Pensar que la segunda mirada deja de lado el cariño humano, el afecto de quien está a mi lado o rechazar los bienes materiales es un gran error. El mundo, las creaturas, los recibimos como un instrumento para encontrar la persona de Cristo.
Por eso, cabe decir, que la búsqueda del amor familiar es un camino cristiano, es decir, que mis obras hechas con amor, por el cariño a mi padre, madre, hermano o hermana, primo y tía son expresión del amor que Cristo tiene por ellos. Dios desea actuar por medio de mí. Eso es parte el Reino de Cristo.
Vivir estimulado en la promoción del crecimiento del espíritu de amor, respeto y libertad vocacional es una tarea que me puedo proponer. Hacer algo por el otro con la intensión de ser alabado y sentirme bien no trasciende al hombre. El espíritu humano crece cuando vivo y actúo con orden, cuando las enseñanzas de Cristo tienen autoridad en mi existencia. El crecimiento del cristiano es vivir en parte con los nuestros aquí en la tierra, y vivir por Dios ya aquí en su Reino, en la propia existencia, vivida como buen cristiano.
«Continuamos nuestro recorrido para aprender a rezar, cada vez mejor, como Jesús nos ha enseñado. Debemos rezar como Él nos ha enseñado a hacerlo. Él dijo: cuando reces, entra en el silencio de tu habitación, retírate del mundo y dirígete a Dios llamándolo “¡Padre!”. Jesús quiere que sus discípulos no sean como los hipócritas que rezan de pie en las plazas para que los admire la gente. Jesús no quiere hipocresía. La verdadera oración es la que se hace en el secreto de la conciencia, del corazón: inescrutable, visible solo para Dios. Dios y yo. Esa oración huye de la falsedad: ante Dios es imposible fingir. Es imposible, ante Dios no hay truco que valga, Dios nos conoce así, desnudos en la conciencia y no se puede fingir. En la raíz del diálogo con Dios hay un diálogo silencioso, como el cruce de miradas entre dos personas que se aman: el hombre y Dios cruzan la mirada, y esto es oración. Mirar a Dios y dejarse mirar por Dios: esto es rezar. “Pero, padre, yo no digo palabras…”. Mira a Dios y déjate mirar por Él: es una oración, ¡una hermosa oración!»
(Audiencia de S.S. Francisco, 13 de febrero de 2019).
Dialogue with Christ
This is the most important part of your prayer, prepare yourself to talk with much love with the One who loves you.
Purpose
Propose a personal one. The one that involves the most love in response to the Beloved... or, if you believe that this is what God is asking of you, live what is suggested below.
Agradecer principalmente a Dios por los alimentos que he recibido hoy y a quien los preparó.
Farewell
We thank You, Lord, for all Your benefits, You who live and reign forever and ever.
Amen.
Christ, our King!
Thy Kingdom come!
Most prudent Virgin, Mary, Mother of the Church.
Pray for us.
In the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit. Amen.


