Regnum Christi International

Viernes 19 de mayo de 2023 – «Una alegría que nadie me podrá quitar»

Cristian Gutierrez, LC

In the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit.
Amen.

Cristo Rey Nuestro,
Thy Kingdom come!

Preparatory prayer (to put me in the presence of God)

Señor creo que me escuchas, que me ves, que me hablas. Creo que quieres estar conmigo en este rato de oración. Creo en ti, Jesús, pero aumenta mi fe. Quiero creer más y más. Necesito una fe más grande en ti que me lleve a descubrirte en todos los momentos de mi obrar cotidiano. ¡Dámela por favor! Confío en ti, porque sé que Tú nunca me fallas. Dame una confianza más plena. Que sepa confiar en ti en los tiempos fáciles y en los difíciles, en los que me agradan y en los que no me agradan tanto. Te amo por lo que eres, Jesús, y no sólo por lo que me das. Dame la gracia de amarte cada día más y mejor.

Gospel of the day (to guide your meditation)
Del santo Evangelio según san  Juan 16, 20-23

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Les aseguro que ustedes llorarán y se entristecerán, mientras el mundo se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero su tristeza se transformará en alegría. Cuando una mujer va a dar a luz, se angustia, porque le ha llegado la hora; pero una vez que ha dado a luz, ya no se acuerda de su angustia, por la alegría de haber traído un hombre al mundo. Así también ahora ustedes están tristes, pero yo los volveré a ver, se alegrará su corazón y nadie podrá quitarles su alegría. Aquel día no me preguntarán nada”.

Word of the Lord.

Meditate on what God tells you in the Gospel

Tu Palabra Señor no es nada ajena ni extraña a mi realidad. Por el contrario, es un mensaje que llega a todos los rincones de mi existencia y los llena de luz. Bien sabes, Jesús, que son muchas las ocasiones en las que experimento la alegría. Pero son también muchas en las que me invade la tristeza. Hoy en tu Palabra me hablas sobre este aspecto de mi vida; aspecto que Tú también experimentaste durante tu paso por este mundo. Quieres que profundice sobre estos dos sentimientos que se me presentan día a día. Me motivas al decirme que mis tristezas presentes no son eternas y luego me prometes una alegría que nadie me podrá quitar.

La tristeza es un sentimiento que se hace presente en mi vida de muchas maneras y por diversos motivos. Es tan humano sentirse triste que Tú mismo lo experimentaste en la última cena, en la despedida con tus apóstoles, en el huerto de Getsemaní, en tu pasión y en otras ocasiones. Desde entonces la tristeza no es la misma, pues me consuela saber que me comprendes, que Tú, Dios mío, la padeciste.

Pero ahora que has resucitado, me hablas de que la tristeza no es la última palabra en mi vida. Me dices que mis tristezas se convertirán en alegría. Dime, Señor, la fórmula que hace capaz este cambio. La fórmula eres Tú. La tristeza no es la misma si la vivo junto a Ti, mirándote, escuchándote, compartiéndotela.

Los discípulos estuvieron tristes mientras estuvieron solos, pensando que todo había terminado en una cruz el viernes santo. Pero su tristeza se cambió en alegría cuando te volvieron a ver vivo, cuando  te escucharon, te alimentaron y te tocaron. Yo también puedo, con tu gracia, cambiar mi tristeza en alegría si en ella te descubro, te veo, te toco, te amo. Dame, Jesús, esta gracia. Quédate siempre a mi lado, en especial en los momentos de tristeza.

Me has hecho, Dios mío, para ser feliz. Eso lo que me recuerdas en este pasaje. La alegría es el regalo que preparas a los que te aman, a los que te siguen hasta el final, aunque se tenga que pasar por Getsemaní y el Calvario. Mi mayor alegría es tenerte a mi lado, descubrirte vivo y real, verte, seguirte, amarte. Esta alegría de saberte cercano nada ni nadie me la podrá quitar. ¡Nada ni nadie! No hay cosa en el mundo que me pueda quitar la dicha de saberme querida, querido por ti. ¡Yo quiero que Tú, Señor, seas mi alegría!

«La alegría que suscita el encuentro con Jesús nos anima a anunciarlo. Por eso, el signo concreto de haberlo encontrado realmente es la alegría que experimentamos al transmitirlo a los demás. Se puede decir que desde el día de nuestro Bautismo se nos da un nombre nuevo, además de aquel que dan los padres: el nombre de “Cristóforo”, que significa, “portador de Cristo”. El cristiano es portador de Cristo. Vivir la misericordia nos hace misioneros de la misericordia, y ser misioneros nos permite crecer en la misericordia de Dios».
(Homilía de S.S. Francisco, 30 de enero de 2016).

Dialogue with Christ

This is the most important part of your prayer, prepare yourself to talk with much love with the One who loves you.

Purpose

Propose a personal one. The one that involves the most love in response to the Beloved... or, if you believe that this is what God is asking of you, live what is suggested below.

Ofreceré una pequeña oración por los que están sumergidos en tristezas profundas, para que te sepan descubrir en ellas.

Farewell

We thank you, Lord, for all your benefits, you who live and reign forever and ever.
Amen.

Christ, our King!
Thy Kingdom come!

Most prudent Virgin, Mary, Mother of the Church.
Pray for us.

In the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit.
Amen.

All the latest news every week in Noticiero RC

Scroll to Top

Recieve the Noticiero RC
and in only 5 minutes catch up on the latest news from Regnum Christi International.