Iván Yoed González Aréchiga, LC
In the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit.
Amen.
Christ, our King.
Thy Kingdom come!
Preparatory prayer (to put me in the presence of God)
Señor, cuántas veces me has llamado y con cuánta paciencia. Tú de verdad me amas y jamás te cansarás de invitarme a estar contigo. El mismo deseo con que Tú me quieres junto a ti, te lo pido para mí. Quiero estar aquí, Señor, y te doy gracias por llamarme una vez más.
Gospel of the day (to guide your meditation)
Del santo Evangelio según san Lucas 9, 18-22
Un día en que Jesús, acompañado de sus discípulos, había ido a un lugar solitario para orar, les preguntó: “¿Quién dice la gente que soy yo?” Ellos contestaron: “Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; y otros, que alguno de los antiguos profetas, que ha resucitado”. Él les dijo: “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?” Respondió Pedro: “El Mesías de Dios”. Entonces Jesús les ordenó severamente que no lo dijeran a nadie. Después les dijo: “Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día”.
Word of the Lord
Meditate on what God tells you in the Gospel
La cruz me confunde. No estoy habituado a ella. Pienso que no podré cargarla.
Cuando uno es pequeño, poco piensa en el dolor y el sufrimiento; pero la vida pronto le enseña en qué consiste. Y al mismo tiempo, incluso cuando uno es pequeño, ya tiene cierto sentido de sacrificio, de renuncia, de un optar entre esto en vez de aquello. Buscamos siempre lo mejor, y muchas veces somos conscientes que un camino estrecho promete más.
El problema surge, quizá, cuando salimos del mundo de la sencillez para entrar al mundo material. Entonces al hombre le enseñan poco a poco que «no se puede ser feliz si se sufre», que necesita disfrutar placeres para conocer la verdadera dicha. Las bienaventuranzas de Cristo quedan sumergidas en el vacío y se vuelven paradojas para todo hombre. ¿Los pobres pueden ser más felices que los ricos?, ¿los perseguidos más que los persecutores?, ¿los que tienen hambre y sed de justicia más que los indiferentes?, ¿los humillados más que los aclamados?… son ilusos a los ojos de muchos. A los ojos de Dios, grandes.
El que quiera amar, aceptará sufrir. El uno conlleva el otro. Ése el misterio del hombre. Pero un hermoso misterio. Tú nos lo enseñaste. Era necesario que el Hijo del hombre sufriera mucho, que fuese rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, por los suyos y que fuese entregado a la muerte para que resucitase al tercer día.
«Para mí, para ti… ¿Quién es Jesús para cada uno de nosotros? Estamos llamados a hacer de la respuesta de Pedro nuestra respuesta, profesando con gozo que Jesús es el Hijo de Dios, la Palabra eterna del Padre que se ha hecho hombre para redimir a la humanidad, derramando en ella la abundancia de la misericordia divina. El mundo tiene hoy más que nunca necesidad de Cristo, de su salvación, de su amor misericordioso».
(Homilía de S.S. Francisco, 19 de junio de 2016).
Dialogue with Christ
This is the most important part of your prayer, prepare yourself to talk with much love with the One who loves you.
Purpose
Propose a personal one. The one that involves the most love in response to the Beloved... or, if you believe that this is what God is asking of you, live what is suggested below.
¿Hay alguna cosa, algo en mi vida que me niego aceptar? Te pido tu gracia, Señor. Ayúdame a acogerla y a llevarla con amor.
Farewell
Christ, our King!
Thy Kingdom come!
Most prudent Virgin, Mary, Mother of the Church.
Pray for us.
In the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit.
Amen.


