«Cuando un formador está acostumbrado a dar, el IFC es un espacio para recibir». La reflexión de Vicente Martínez Parente, laico consagrado del Regnum Christi, resume el espíritu que anima la edición 2026 del IFC. Durante varias semanas, quienes habitualmente acompañan a otros jóvenes dejan por un momento ese servicio para volver a ocupar el lugar del discípulo, profundizando en su vida espiritual, su formación y su identidad apostólica.
El programa combina formación académica, oración, acompañamiento personal, experiencias de misión y vida comunitaria en un ambiente internacional. El objetivo no consiste únicamente en transmitir conocimientos, sino en fortalecer a quienes, al regresar a sus países, continuarán formando y acompañando a otros jóvenes desde una experiencia renovada del encuentro con Cristo y del carisma del Regnum Christi.

Un itinerario de formación en el corazón de la Iglesia
El IFC está dirigido a jóvenes de entre 18 y 28 años que participan activamente en las secciones del Regnum Christi. La edición de los hombres se desarrolla del 8 al 30 de julio de 2026, mientras que la de las mujeres tiene lugar del 9 al 31 de julio. Ambas comparten la sede en Roma y diversos momentos de formación comunes antes de concluir con una peregrinación por Francia que incluye París, Lisieux, Ars, Tours, Lyon y Paray-le-Monial. Además, el programa sirve como cursillo para los Regnum Christi collaborators de Europa que han completado previamente una etapa específica de formación.
El IFC busca formar e inspirar a los formadores para que renueven su identidad y misión como apóstoles del Reino al servicio de la Iglesia. El itinerario integra una sólida formación intelectual, el crecimiento humano y espiritual, la experiencia de comunidad y el encuentro personal con Cristo.

Para Vicente, precisamente ahí reside uno de los rasgos más valiosos del curso. Acostumbrados a dedicar gran parte de su tiempo a formar y acompañar a otros, los participantes encuentran en el IFC un espacio para recibir. En un ambiente internacional, explican, descubren la riqueza de la comunión del Regnum Christi, profundizan en la oración, asisten a talleres de formación y se preparan para servir con mayor profundidad a quienes encontrarán más adelante en sus apostolados.
Formación, comunidad y misión
Las jornadas combinan conferencias, talleres, acompañamiento espiritual, talleres de oración, adoración eucarística, vida comunitaria y experiencias apostólicas. Los contenidos abordan temas como la historia de la salvación, la identidad y la vocación, la eclesiología, el discernimiento, la misión y la cosmovisión cristiana, siguiendo un modelo formativo que integra las dimensiones intelectual, espiritual y experiencial.

Entre el equipo de profesores se encuentra Marta Rodríguez, consecrated of the Regnum Christi, quien imparte antropología cristiana. Sus sesiones se centran en la antropología de la relación y de la sexualidad, con el propósito de ofrecer herramientas para responder a preguntas muy presentes entre los jóvenes sobre la identidad, la afectividad, la vocación y el discernimiento. Al final del curso, se explica que también se aborda la cuestión del sexo y el género, uno de los temas que más interrogantes suscita actualmente.
La formación también se desarrolla fuera del aula. Los participantes visitan lugares emblemáticos de la vida de la Iglesia, como Asís y Castel Gandolfo, y viven de cerca el ambiente de la plaza de San Pedro. Durante estos días, además, pudieron participar en el rezo del Ángelus presidido por el papa León XIV, quien saludó expresamente a los jóvenes del Regnum Christi que participaban en el Curso Internacional de Formadores.

Para Cristi Villaseñor, consagrada del Regnum Christi, realizar el curso en Roma tiene un significado especial. «El Regnum Christi es un don al servicio de la Iglesia», explica, y por eso, vivir el IFC en el corazón de la Iglesia permite renovar el carisma y vivir una experiencia concreta de comunión eclesial.
Esa misma idea la desarrolla el H. Daniel de Tezanos Pinto, L.C., quien destaca que la cercanía al Papa, la posibilidad de escuchar el Ángelus y convivir con jóvenes procedentes de numerosos países ayudan a experimentar la universalidad de la Iglesia y a comprender con mayor profundidad que el Regnum Christi forma parte de su misión evangelizadora.

El P. Gabriel Wendt, L.C., director del diplomado «Diálogo de una cultura postmoderna», también forma parte del equipo que imparte sesiones de formación para el IFC: «Yo exploro con ellos la pregunta sobre el papel del líder católico en un cambio cultural. Lo que estamos viendo juntos es cómo nos relacionamos con nuestra cultura; cómo percibimos las tendencias dentro de las culturas en las que vivimos. Buscamos entender un poco cuáles son las raíces filosóficas y culturales de ciertas manifestaciones y qué esto nos produce a nosotros, para entender mejor cómo es la cultura y luego asumir una actitud proactiva, no solamente reactiva, para ser realmente líderes de acción positiva».

Lo recibido se convierte en misión
Uno de los momentos más significativos del programa es Street Faith, un apostolado que invita a salir por las calles de Roma para acercar a las personas a Cristo. Con una invitación sencilla, los jóvenes animan a quienes encuentran a entrar en una iglesia, a presentar una intención de oración, a permanecer unos minutos en silencio o a participar en la adoración eucarística. Para muchos participantes, esta experiencia les permite descubrir que la evangelización suele comenzar con pequeños gestos de cercanía, escucha y acogida.
Las voces recogidas durante el IFC coinciden en destacar que la experiencia va mucho más allá de un curso de formación. Algunos describen la convivencia internacional como una oportunidad única para vivir el carisma del Regnum Christi junto a jóvenes de numerosos países. Otros subrayan que la comunidad creada durante estas semanas constituye una verdadera inspiración para su vida apostólica y afirman haber encontrado aquí algo «que no se puede encontrar en ningún otro lugar».

También la vida espiritual ocupa un lugar central en los testimonios. Varios participantes describen este tiempo como una oportunidad para renovar el encuentro con Cristo, fortalecer su propia vocación y descubrir una mayor intimidad con Él. La oración, la adoración eucarística y el acompañamiento personal se repiten como momentos que ayudan a mirar con mayor profundidad la propia misión.
Street Faith deja igualmente una huella profunda. Algunos jóvenes viven encuentros con personas que, después de años alejadas de la Iglesia, decidieron acercarse nuevamente a la confesión o dedicar unos minutos a la oración. Otros destacan la riqueza de anunciar a Cristo en distintos idiomas gracias a la diversidad de nacionalidades presentes en el grupo. En palabras de uno de los participantes, se trata de «un apostolado de alegría que invita al encuentro con Cristo».

Cuando concluya el IFC, estos jóvenes volverán a sus países para continuar acompañando a otros en las distintas localidades del Regnum Christi. El programa concluirá con la peregrinación por Francia, pero el propósito que lo inspira apenas comenzará entonces: compartir con otros lo recibido durante estas semanas de formación, comunidad, misión y encuentro con Cristo.
Mira here un álbum de fotos del IFC. Y here está un álbum de Street Faith.



